that is not dead wich can eternal lie, and with strange eons even death may die

"No hay muerto que pueda yacer eternamente, y con los eones incluso la muerte podrá morir"

H. P. Lovecraft

He viajado por los parajes más extraños que ni puedes imaginar. El solo hecho de recordar que camine al lado de la muerte en incontadas ocasiones en este poco tiempo, que pasee de la mano del tiempo sin que este pasara encima mío, que bajé a los infiernos acompañado de los ángeles más puros, o que fui al cielo con los entes demoniacos mas malvados del espaciotiempo... Que he visto tanto como para hacerse retractar al mayor físico y sus teorías espaciotempodimensionales, pero que no puedo expresar, porque me fue enseñado en la lengua definitiva del mundo... Que ahora tengo la clave para doblar la realidad como si de una servilleta se tratara... Que pude sentir a mi lado tanto, hacer tanto... pero que estoy condenado a este fin tan funesto...
Que no sé si esto es lo último que diga.
El solo hecho de recodar eso hace que me entren ganas de morir y ser incinerado, para que ni a mi cuerpo puedan cobrar la deuda

Comenzó mi viaje dentro de un sueño, donde un peculiar y oscuro personaje que había sido mi amigo durante un largo tiempo (amiga, la verdad) me indicó el camino hacia su catacumba. Consternado, le pregunté apenas la vi (más bien, le comenté), al otro día, sobre el sueño que tuve. Dijo que le parecía una locura que soñara eso -"Ni siquiera sé lo que son las catacumbas!"- pero que, a la vez, se le hacía familiar, porque ya en una ocasión había soñado ella conmigo. Me retiré luego a mi casa, casi dando saltos de lo confundido, sorprendido y expectante que estaba. Tomé mi ejemplar esa noche del libro de las profecías, el cual al tomarlo me produjo un estado de lucidez inconsciente instantáneo, del que sólo tengo la palabra de mi criado que dijo haberme visto pasearme en círculos por la sala (no recuerdo nada de eso), para luego tomar un lápiz y ponerme a garrapatear algo en la esquina de una de las cortinas de mi pieza. A la mañana siguiente, no recordaba este hecho como lo dije, pero lo que me dijo mi criado (un muchacho de plena confianza), más el papel que escribí en el complicado sistema de líneas me hicieron darme cuenta de la realidad. El sueño y la inconsciencia eran muchas cosas para dos noches. Una mente como la mía debió haber asimilado inmediatamente la triangulación entre estos sucesos, mi amiga y el libro, pero de momento lo dejé pasar... para peor...

Esa tarde busqué sin pausa a mi intrigante amiga. No la encontré ni en su casa, ni en la biblioteca o el centro cívico (lugares que frecuentaba), pero grande fue mi sorpresa al llegar a mi casa y hallarla ahí. Apenas me vio corrió hacia mí y me dijo que debíamos correr de ahí. Que había entendido el sentido de mi sueño, ya que anoche un ente onírico le indicó el camino a mi casa, y al llegar acá tomó el papel y supo qué había que hacer. Agarró mi mano y salimos corriendo, disparados, ella con el enigmático papel en la mano libre, corrimos y corrimos hasta llegar al principio del bosque oscuro. Decíase que el bosque oscuro estaba maldito, habitado por criaturas que volverían loco al más fuerte de mente de todos los hombres, que podían mandarte a volar con un resoplido, o matarte con una gélida mirada. Mi valiente compañera avanzó hasta el límite del bosque -"Qué esperas?, ven!"-, yo la seguí, temeroso de lo que podía pasar luego. Entramos al bosque y de inmediato pude sentir su presencia. Ruidos de seres incorpóreos que corrían por nuestro lado, sus risas como si supieran que nos esperaba el destino más terrible, sentir sus ojos brillar como si de estrellas en la cúpula negra del cielo se tratara, le pondría los pelos de punta a cualquiera, pero a nosotros dos mi escrito nos entregaba cierta seguridad, aunque fuera sólo (físicamente) un papel con rayas ininteligibles en nuestra comprensión humana. Seres amorfos apenas distinguibles en la oscuridad que se mofaban de nosotros se nos cruzaron repetidas veces, pero mi compañera los ahuyentaba con un alarido en voz baja que me pareció subhumano. Al cabo de un rato de caminar por un tortuoso camino, empecé a ver una luz como un faro, pero que colgaba de la nada, ni siquiera de una rama o estaba en un pedestal, sino que sólo flotaba en el aire. Me fijé que los entes demoniacos que nos siguieron todo el trayecto nos habían abandonado ahí donde empezaba la luz, en el límite de las tinieblas, donde podía notar sus ojos mirándonos con cierto temor. -"Saca el escrito" - me dijo mi acompañante. Al hacerlo, la luz, que hasta el momento era amarilla, tornó a un resplandor verde, muy oscuro, pero que alumbró un radio aún mayor. Pudimos ahí ver a varios de los seres que nos siguieron morir, atacados por la luz, secándose y convirtiéndose en polvo. Eran unas criaturas increíbles, seres en esencia crustáceos, de patas articuladas y con una coraza, con ocho patas, siendo los dos pares del medio más largos que los dos pares anterior y posterior, usando esos dos últimos para caminar y los intermedios para trepar por los árboles. Su boca era arácnida, vertical en vez de la nuestra horizontal. Delgados y cortos tentáculos rodeaban su boca, con los que seguramente aseguraba el alimento atraído hacia ella con sus brazos más largos. Una hilera de espinas dentadas, similares a dientes de tiburón, les bajaba desde la nuca, por el cuello hasta rematar en la cola. Me parecieron la mezcla grotesca de un pulpo, una anémona, una araña y una langosta, como si se tratara del mejor truco de un embalsamador. En ese momento realmente tuve miedo...
Ni siquiera sabía lo que realmente era el miedo!

CONTINUARA

Viaje mental y creación


Ahora que he empezado a leer otro escritor con el cual aseguro que empezaré a rayar la papa (sí, aún más!!), me refiero al maestro del horror y suspenso, H. P. Lovecraft, empezaré a aumentar los viajes mentales (pitos mentales, sin droga) que ya me 'autoinflingía' escuchando música (desde el rock sicodélico hasta el grindcore más malvado), sumiéndome en su lectura, ahora que en mis manos tengo una antología y su "Necronomicón" (o realmente lo escribió Al-hazred y debiéramos llamarlo Al azif?),y aún más, las Obras Completas de otro maestro de lo irreal, E. A. Poe (huelga decirlo, padre del terror sicológico, como lo vemos en La Máscara de la Muerte Roja), con las que espero ser un activo creador, por qué no, no sólo de escritos, sino también de dibujos o incluso música, inspirada en los lúgubres parajes de sus historias...



Vemos dos creaciones de la mente prodigiosa de Lovecraft, ilustradas por diferentes artistas. Quizá alguien que ya haya leído a este tipo haya identificado a los seres (el segundo con mucha menor dificultad), pero para el resto los nombrare: Yog Sothoth y Cthulhu... dos Primordiales de sus mitos, el primero siendo la puerta al espaciotiempo y el segundo encerrado en R'lyeh(claro, para alguien que no ha leído a este autor puede sonar muy extraño)... creaciones de una mente prodigiosa así como pocas, capaz de crear una nueva teogonía y cosmogonía completamente radical, donde el tiempo y el espacio se mezclan, siendo instantáneos, siendo el cambio sólo otro punto de vista a la realidad instantánea que nos han creado...

Luego de leer apenas la biografía de Lovecraft, sus influencias y estilos, el resumen de algunas de sus obras y la mitad app. de su Necronomicón, ya me he empezado a imaginar las más funestas acciones humanas (maldad injustificada, ignorancia, inocencia, autoengaño) representados en los más viles monstruos como los que Lovecraft presentaba en sus cuentos (y que ni siquiera mostraba, sólo eran una presencia maligna y oscura que nunca se veía).. mezclados con los más locos relatos de Poe (su mentor, para muchos)... hombres luchando con orangutanes armados de navajas, un demonio capturado tratando de escapar a una muerte inminente causada por una guillotina que baja lentamente... otras voladas de la misma onda, siempre capturando lo humano, poniéndolo en otro plano, transmutándolo pero no transfigurándolo, codificándolo sin encriptarlo... a plena vista pero oculto.. para que aquel que sepa ver más allá lo pueda ver... quizá es el momento preciso para una gran etapa creativa, influenciado por aquellos demonios internos de las personas, los únicos demonios existentes, y, por qué no, los propios dioses, los únicos existentes, que se crea cada uno, que deciden donde,cuándo y cómo actuar.. ellos se verán plasmados, mezclados con lo anterior dicho, en la nueva etapa creativa, de los viajes mentales.



PD: pienso que la redacción y organización está muy mala.. pero si nació así.. qué se le puede hacer?

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